Los dueños de la que en, su momento, fue calificada como la mayor plantación de cannabis de Andalucía, con una extensión de mil metros cuadrados, aseguraron ayer en su descargo que utilizaban las plantas -que tenían hasta tres metros de altura- para dar sombra a 80 valiosos gallos de pelea y pollos.
En el juicio por narcotráfico, en el que el fiscal les pide nueve años de cárcel, los hermanos Miguel y Fernando P.M., negaron que se dedicaran al cultivo de droga y alegaron que sus plantas de cannabis eran tanto hembras como machos, mientras que los auténticos narcotraficantes sólo conservan las machos, que son las que sirven para extraer droga
.La presencia de numerosos pollos en el terreno fue confirmada a los jueces por los policías que lo registraron.
La plantación estaba situada en una parcela de la urbanización «El Grullo», donde las matas de cannabis sativa se extendía en «hileras perfectamente alineadas» e incluso disponían de un sistema de riego por goteo individualizado para cada planta.
En el juicio, los dos hermanos negaron además un acto anterior de narcotráfico, pues supuestamente el 31 de julio de 2007 entregaron una bolsa con 986 gramos netos de cocaína a unos ciudadanos colombianos, que se encuentran huidos de la Justicia. Según su defensa, la cocaína ya estaba en poder de los colombianos antes de entrevistarse con el acusado, y sólo así se explican las «maniobras evasivas» que detectó la Policía en el coche que utilizaban.
